VRS

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¿Qué debo saber sobre el VRS?

El virus respiratorio sincicial, también conocido como VRS (virus respiratorio sincicial), es un virus respiratorio común que es más frecuente de noviembre a marzo. Sin embargo, un aumento precoz en las tasas de infección ha generado cierta preocupación, particularmente entre los padres de niños pequeños.

Si bien los síntomas causados por el VRS son generalmente leves y desaparecen por sí solos, un mínimo porcentaje de bebés y niños pequeños pueden desarrollar síntomas más graves. Los padres de los niños pequeños deben permanecer particularmente alertas este otoño e invierno y observar con atención cualquier signo de dificultad para respirar.

Lee a continuación las respuestas a algunas de las preguntas frecuentes sobre el VRS. Si deseas obtener más información, visita el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Y recuerda, siempre consulta a tu proveedor de atención primaria o al pediatra de tu hijo si tienes alguna otra pregunta.

Los síntomas del VRS son similares a los de un resfriado común y, por lo general, desaparecen en una o dos semanas. Estos síntomas incluyen los siguientes:

-Tos
-Congestión
-Secreción nasal
-Disminución del apetito
-Estornudos
-Fiebre
-Respiración sibilante

El VRS también puede causar bronquiolitis y pulmonía. En casos poco frecuentes, el VRS puede provocar dificultades respiratorias graves y una decoloración azulada alrededor de los labios. Estos casos requieren atención médica inmediata.

Para mantenerte actualizado sobre la información más reciente con respecto a posibles síntomas, visita el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Las personas de cualquier edad pueden contraer el VRS, y casi todos los niños contraen una infección por VRS a los 2 años. La mayoría de las personas infectadas experimentan solo síntomas leves o ningún síntoma. Sin embargo, los siguientes grupos tienen un mayor riesgo de presentar síntomas más graves:

-Bebés prematuros
-Niños pequeños con cardiopatía congénita o enfermedad pulmonar crónica
-Niños pequeños y adultos con sistemas inmunes debilitados
-Adultos mayores, especialmente aquellos con enfermedad cardiovascular o pulmonar

Para mantenerte actualizado sobre la información más reciente, visita el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

El VRS se propaga de manera similar a un resfriado común o una gripe estacional. Puedes infectarte en los siguientes casos:

  • Una persona infectada tose o estornuda cerca de ti.
  • Tienes contacto cercano o íntimo (besos, abrazos, etc.) con una persona infectada.
  • Tocas una superficie infectada y luego, te tocas la cara antes de lavarte las manos.

Para mantenerte actualizado sobre la información más reciente, visita el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Si bien actualmente no hay ninguna vacuna para prevenir el VRS, aún puedes tomar las mismas precauciones que tomarías para un resfriado común:

  • Evita el contacto cercano con personas que están enfermas.
  • Lávate las manos con frecuencia y minuciosamente.
  • Evita tocarte la cara con las manos sin lavar.
  • Limpia y desinfecta las superficies.
  • Cúbrete la nariz y la boca al estornudar o toser.
  • Quédate en casa cuando estés enfermo.

Para mantenerte actualizado sobre la información más reciente, visita el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Aunque no existe un tratamiento específico para el VRS, la mayoría de las infecciones por VRS desaparecen solas en el plazo de una o dos semanas. Los analgésicos de venta libre y los antifebriles pueden usarse para reducir los síntomas, aunque nunca se debe administrar aspirina a los niños. Para mantenerte actualizado sobre la información más reciente, visita el  sitio web de los CDC.

El VRS puede confundirse fácilmente con el COVID-19 o la gripe estacional, que también son enfermedades respiratorias prevalentes durante el otoño y el invierno. Sin embargo, estos virus pueden variar en cuanto a los síntomas, gravedad y a quién afectan más. Obtén más información sobre las diferencias entre estos tres virus y cómo puedes protegerte contra cada uno este otoño e invierno.