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Adaptarse a la “nueva normalidad”: Alimentación consciente

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Adaptarse a la “nueva normalidad”: Alimentación consciente

A continuación, explicamos cómo puedes usar la alimentación consciente para reanudar tu vida mientras te adaptas a la “nueva normalidad”.

07/31/2020

A medida que la ciudad reabre y volvemos a la “nueva normalidad”, muchos experimentamos los efectos de la interrupción de nuestras rutinas habituales. Esto afecta nuestra alimentación saludable, movimiento y sueño. La pandemia ha generado el escenario perfecto para que muchos aumenten de peso durante el período que pasan en el hogar, a veces llamado "Cuarentena 15".  Si has salido de tu hogar con unos kilos de más, no te desesperes. Tenemos algunas sugerencias que te ayudarán a retomar el camino correcto para lograr tus metas en cuanto a la salud.  

Aunque imponer restricciones estrictas en la ingesta de alimentos puede parecer la forma de perder esos kilos adicionales, es probable que esto sea contraproducente y potencialmente te haga aumentar más peso.  En esta serie de tres partes de blogs ,destacaremos algunas estrategias que puedes usar en su lugar. Primero, exploremos la alimentación consciente. 

 

Alimentación consciente

La atención plena nos pide que seamos conscientes de lo que está sucediendo en el momento y que entremos en sintonía con nuestro cuerpo de manera mental, emocional y física.  El acto de prestar atención promueve el equilibrio, el conocimiento y la elección. Puede aplicarse a cualquier actividad, en cualquier momento, simplemente haciendo que la mente se centre en lo que está sucediendo en el momento presente y notando el “comentario" habitual de la mente.  

Por ejemplo, uno puede ser consciente de las sensaciones en los pies al caminar, notar la sensación del agua jabonosa al lavar los platos, o el sabor y la textura únicos de un arándano al masticar. 

El poder de la alimentación consciente y su enfoque podría ser una herramienta útil para el control del peso que puede ayudarte a lograr con mayor facilidad tus metas en cuanto a la salud. Se basa en la noción de que tu cuerpo tiene una inteligencia interna. “Sabe” lo que necesita para estar sano. Por ejemplo, sabe cómo y cuándo debes comer. Todo lo que necesitas hacer es aprender a prestar atención. La alimentación consciente puede ayudar a crear un enfoque duradero para nutrir tu cuerpo. Así es como puedes comenzar:  

  1. Reconocer. No hay una forma correcta o incorrecta de comer. Se debe aceptar que cada persona tiene diferentes necesidades, gustos, aversiones y acceso a los alimentos que son particulares de cada una. No compares tus necesidades con las de los demás.  

  2. Estar en sintonía. Antes de comer, formula esta pregunta: “¿Tengo hambre, estoy estresado, aburrido o experimentando algo más?”  Si han pasado unas pocas horas desde la última vez que comiste, ingiere una comida o un refrigerio saludables. Si la respuesta es no, pregúnta: “¿Por qué estoy comiendo o qué necesito en este momento?”

  3. Sentir el hambre y la saciedad. Aprende a entrar en sintonía con tu sensación de hambre y saciedad. El uso de una escala de hambre y saciedad puede ayudar a asegurarte de que nunca tengas demasiada hambre (1 en la escala) o que no comas una vez pasado el punto de saciedad (10 en la escala). 

    Si eres nuevo en esto, puede que necesites algo de práctica. Ten paciencia contigo mismo. La clave para usar una escala de hambre y saciedad es comer despacio y comprobar a menudo cómo te sientes en las diferentes etapas de la comida. Comer a un ritmo lento permite que el cuerpo tenga la oportunidad de enviar señales de saciedad al cerebro antes de que cometas excesos (entre 20 y 30 minutos). Intenta mantenerte dentro del rango de 3 a 7 en la escala.  Empieza a comer cuando experimentes hambre de manera física, (alrededor de un 3 o 4 en la escala) y procura terminar de comer cuando te sientas saciado sin llegar a un punto de incomodidad (alrededor de un 6 o un 7). Bajar demasiado en la escala puede llevar a comer en exceso.  

  4. Servir la comida en un plato y sentarse para comer. En lugar de “picar”, sírvete la comida en un plato o en un bol. Esto te permite visualizar y prestar atención a lo que estás comiendo de una manera más significativa. Tanto para las comidas como para los refrigerios. Siéntate para comer. Comer a las apuradas a menudo significa que no somos capaces de prestar atención a las señales de nuestro cuerpo, lo que hace más difícil reconocer la saciedad. 

  5. Prestar atención con todos los sentidos y eliminar las distracciones. Usa todos los sentidos al momento de comer: olfato, gusto, textura, vista y sonido. Esto te ayudará a ser consciente de cada bocado que comas y de cómo te mueves a través de la escala de hambre y saciedad. Elimina cualquier distracción y evita realizar varias tareas durante las comidas y los refrigerios. Guarda el teléfono y la computadora, apaga el televisor y entra en sintonía con la experiencia.  

El tomar conciencia de lo que comes y de cómo te hace sentir, te permite disfrutar mejor del acto de comer. También puedes evaluar mejor el hambre/la saciedad, y la satisfacción de las comidas o refrigerios. Sé paciente contigo; cualquier nueva habilidad requiere práctica y perseverancia. Al usar la alimentación consciente como una herramienta para nutrir mejor tu cuerpo y tu mente, puedes avanzar en tu recorrido hacia una mejor salud mental y física. 

 

Si quieres saber más sobre cómo poner esto en práctica,  programa una cita con uno de los dietistas o nutricionistas acreditados de ACPNY.

 

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Fuente de la imagen:

http://immaeatthat.com/wp-content/uploads/2016/01/HF-Scale-new-680x445.jpg